El gobierno balear quiere contribuir a la protección del paisaje con un cambio en la ley. Los pecados medioambientales pronto dejarán de prescribir, lo que afecta sobre todo a los propietarios con ampliaciones y extensiones ilegales. Éstos podrán ser perseguidos sin posibilidad de prescripción. Ya no habrá plazo de prescripción para perseguir los delitos medioambientales. En el futuro, los infractores medioambientales tendrán que pagar elevadas multas compensatorias que superen los daños que hayan causado, sin importar cuánto tiempo hace que se cometió el delito.
En caso de que los acusados hagan un esfuerzo por reparar los daños -por ejemplo, desmantelando los accesorios ilegales- antes de ser declarados culpables, la multa se reducirá en un 40%.
En Mallorca, no es infrecuente que los propietarios transformen o amplíen sus viviendas sin una licencia de obras válida. Muchos especulaban con que su infracción quedaría sin descubrir y que no serían procesados posteriormente. El gobierno de izquierdas lleva años luchando contra esta situación, al igual que el consejo insular de Mallorca, también de izquierdas. En los últimos años, el consejo insular ha hecho demoler numerosas propiedades construidas ilegalmente.
De momento, sin embargo, es sólo un proyecto de ley, pero sin duda entrará en vigor en un futuro próximo.